La Plazoleta cambia: cuando la juventud del barrio diseña su propio espacio

Blog
Plazoleta San José Obrero

En San José Obrero hay un sitio que todo el mundo conoce simplemente como «la Plazoleta». No tiene nombre oficial, ni placa, ni grandes pretensiones. Pero ahora, si pasas por allí, te encuentras algo distinto: color, juegos pintados en el suelo y una jungla que recibe a quien se acerca.

Lo que ha pasado en la Plazoleta entre marzo y abril no es una obra municipal cualquiera. Es un proceso liderado por la juventud del barrio, dentro del proyecto Jachivela, que dentro de Historias de Barrio trabaja para que las propias chicas y chicos de San José Obrero piensen, diseñen y transformen los espacios que habitan. Jachivela está impulsado por la Concejalía de Bienestar Social, Familia y Mujer del Ayuntamiento de Alcantarilla junto a Proyecto Abraham, y parte de una idea sencilla pero potente: cuando un barrio confía en su juventud, su juventud le devuelve futuro.

La Plazoleta era uno de esos espacios que abundan en todos los barrios: ni del todo plaza, ni del todo parque, ni del todo nada. Un trozo de cemento que llevaba tiempo esperando una mirada nueva. Esa mirada la pusieron entre seis y ocho jóvenes del barrio, que durante dos meses sostuvieron un proceso pensado, dialogado y decidido en grupo. No fue una macro-actividad de un día: fue un compromiso sostenido en el tiempo, de un grupo reducido que se implicó de verdad.

Antes de coger una sola brocha, las y los participantes pasaron tiempo en la Plazoleta. La miraron con ojos nuevos y se hicieron preguntas: qué le falta, qué le sobra, para quién debería ser, qué nos gustaría hacer aquí si pudiéramos elegir. De ahí salieron las primeras ideas: un sitio para jugar, un sitio para la infancia del barrio, un sitio con color, un sitio con vida.

El diseño se trabajó de la mano de Lidia, de @al_fresco_creaciones, que asumió la dirección artística del proceso. Lidia acompañó al grupo combinando creatividad, color y una idea muy clara: que la Plazoleta fuese suya, no de la persona que dirige el proceso. Eso significó que cada decisión —qué juegos pintar, qué colores usar, dónde va la jungla, cómo se distribuye el espacio— se tomó en grupo. Lidia aportó la mirada artística y la técnica. Las y los jóvenes aportaron todo lo demás. Y a su lado, Carol, técnica del proyecto, sostuvo cada paso: la planificación, los materiales, el cuidado de que no se olvidara nada.

Después llegó lo que muchas veces no se ve en los proyectos comunitarios: el trabajo previo. Limpiar, preparar el suelo, organizar materiales. Eso también lo hizo la juventud del barrio, porque hacer barrio empieza, muchas veces, por las tareas que nadie quiere hacer. Y, finalmente, pincel en mano, durante semanas, fueron convirtiendo la Plazoleta en lo que habían imaginado.

Hoy la Plazoleta tiene juegos pintados en el suelo para que la infancia del barrio juegue donde antes no había nada, una jungla llena de color que transforma por completo la sensación del espacio y, sobre todo, un sentido nuevo: ya no es un sitio de paso, es un sitio para estar. Quizá siga sin tener un nombre oficial, pero ahora tiene algo mejor: una historia, unas manos detrás, y la firma colectiva de un grupo de jóvenes que decidieron que merecía ser otra cosa.

Podría parecer un proyecto de embellecimiento urbano. Y lo es, en parte. Pero es mucho más que eso. Cuando un grupo de jóvenes diseña, decide y construye un espacio público en su propio barrio, aprende que sus ideas valen, se apropia del territorio que habita y transforma el espacio común para que toda la comunidad lo disfrute, especialmente la infancia. Por eso este proyecto es un ejemplo claro de lo que defendemos en Historias de Barrio: que el cambio comunitario es posible cuando se confía en quienes habitan el barrio.

La Plazoleta ya está terminada, pero Jachivela sigue. Si pasas por la zona, acércate a verla, camina por la jungla, mira los juegos. Y si tienes hijas o hijos, llévalos a jugar: para ellos se hizo. Y si eres joven del barrio y te gustaría participar en proyectos como este, escríbenos. La próxima transformación quizá empiece contigo.

Le puede interesar…